“… PINTARSE
LA CARA COLOR ESPERANZA,
TENTAR AL
FUTURO CON EL CORAZÓN.”

Así,
cantando esta bonita canción, los educadores de CEMAIN deseábamos a los
jóvenes que clausuraban el curso de Mantenimiento y de Restaurante y Bar,
un futuro esperanzador, lleno de nuevas oportunidades…
Después de 9 meses de
formación para el empleo, estos jóvenes comienzan una nueva etapa en sus
vidas. Saben que “la vida ahí fuera no está nada fácil”, pero también son
conscientes de que ahora, con la formación recibida, pueden hacer frente con
competencia y profesionalidad a los desafíos que la sociedad les presenta.
Después del acto de
clausura, educadores, alumnos y familiares continuamos la velada con un
piscolabis. Se creó un bonito clima de familia y de fiesta, propios de
cualquier ambiente salesiano.
Nuestra felicitación y
nuestros mejores deseos para estos jóvenes por su esfuerzo diario, por creer
en ellos mismos y afrontar el futuro con esperanza.

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